¿Cuáles son algunos de los retos para poder salir al campo?
- lammcomunicaciones
- 8 feb 2023
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Cuando una persona está haciendo llamada por Dios para poder salir al campo transcultural se presentan varios desafíos. Algunos son tuyos es decir de forma individual y otros son de forma congregacional.
El primer reto en nuestro llamado es pasar de la emoción, a la convicción. Hay muchas cosas que hacemos porque pensamos que tenemos lo necesario, sin embargo otra cosa es tener lo necesario para poder hacerlas.
Y es verdad decir que Dios nos va a llamar desde una manera emocional, muchas veces en un culto, por medio de una película o de una canción. Es así que podemos reconocer el llamado de Dios en nuestras vidas, pero esto solamente es la chispa que inicia todo lo que viene detrás.
Las emociones solo son un buen inicio pero no puede ser el fundamento para que podamos ir al campo misionero, el primer reto para mí es considerar que debemos pasar de las emociones a las comisiones y las convicciones. Esto se logra a través de experiencias al empezar a movernos, alguien dijo alguna vez, que es muy difícil poder mover el volante de un vehículo cuando esté está detenido. Sin embargo cuando el vehículo empieza a avanzar es que podemos mover el volante de una manera más cómoda y sencilla. Si queremos que Dios nos use tenemos que empezar por medio de las convicciones a tomar decisiones.
El siguiente paso puede ser considerado como un reto para poder ir al campo sin embargo en realidad es algo que necesita suceder si es que vamos a ser enviados de una manera correcta. Esto es que tenemos que ser reconocidos por la congregación como personas que están siendo llamadas a servir al Señor.
Dios no va a llamarnos desde nuestra inactividad y no va a llamarnos desde el no hacer. Dios es quién llama a las personas que están más ocupadas, con más pasión y con más deseos de servir en la congregación.
De hecho tiene que ser todo un desafío para el pastor y el liderazgo de la iglesia dejar ir a estas personas, ya que tienen que ser personas que están súper comprometidas con el servicio dentro de la iglesia. ¡Es a ellos a quienes Dios llama! y es la negación de quién debe reconocer su llamado como dice en Hechos 13, por medio de la oración escuchando La Voz del Espíritu Santo.
Este es el segundo reto principal de quiénes son llamados tener el respaldo de su familia espiritual.
Un reto más es empezar a formar la cultura misionera dentro de la iglesia. En México hemos recibido por muchos años la ayuda de misioneros que vienen de otros lugares. Realmente somos fruto del esfuerzo y el trabajo de muchas personas que están detrás de nosotros. Hemos estado por muchos años acostumbrados a recibir, pero está llegando el momento de dar.
La iglesia mexicana tiene un potencial enorme para empezar a servir en otros lugares enviando misioneros, sin embargo la cultura misionera mexicana está en desarrollo este es un reto más empezar a servir a las iglesias: Plantando una cultura misionera poco a poco, con una congregación a la vez.
El reto de la familia. Cuando estamos en etapas muy primarias de nuestro llamado es normal que muchos de los que están alrededor no entiendan lo que está sucediendo en nuestra cabeza, ellos solamente van a ser convencidos a través de nuestro compromiso día, a día para poder ver este llamado de Dios cumplido en nosotros.
¡No te desanimes! Al escuchar que tus padres no entienden perfectamente que es lo que estás haciendo, si tú congregación te dice que también hay muchas cosas por hacer en este país o en tu ciudad y tampoco te sorprendas si oportunidades que antes no se había presentado, comienzan a parecer en tu puerta.
Finalmente eres tú quien ha sido llamado por Dios y es a ti a quien le toca ir pagando el precio al iniciar y te aseguro que los demás van a ir sumando se conforme vean tu convicción.
Luego vienen muchísimos desafíos más, como preguntarnos ¿Cómo lo vamos a hacer? ¿Estoy comprometido con mi llamado? ¿Tengo una iglesia que me está respaldando para poder hacerlo? ¿Ahora qué debo hacer? Y es aquí en donde pueden surgir varios tipos de visiones, que sin duda tienen que ver con los desafíos que vamos a enfrentar, por ejemplo:
¿Queremos desarrollar simplemente un viaje de corto plazo? ¿Queremos hacer misiones en un ministerio a mediano plazo? O si queremos servir a Dios y Él nos está llamando para hacer de la misión nuestra vida, para ver muchos más retos y desafíos por lograr.
Tú tienes que pensar de ti de una manera coherente y reconocer en tu corazón si solamente quieres vivir una experiencia misionera o quieres hacer de la misión tu vida y dependiendo de esta realidad con la que tú te puedas enfrentar, es el tamaño de los retos que estarán por venir.
¿ESTÁS LISTO?
Por: Misael Lozano




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