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¿Cómo orar por los misioneros que están en el campo?

  • Foto del escritor: lammcomunicaciones
    lammcomunicaciones
  • 18 ene 2023
  • 3 Min. de lectura


Generalmente, tenemos un montón de ideas que tienen que ver con la oración por los candidatos que están en preparación para salir del país o aquellos misioneros que están por ir al campo misionero. Desde nuestra perspectiva es más fácil poder encontrar motivos para orar por ellos. Pero cuando hablamos de personas que ya están en el campo y como hay situaciones que la mayoría de nosotros no hemos vivido o no tenemos un contexto de como son, es difícil que podamos enfocar nuestra oración de una manera adecuada por el desconocimiento que tenemos.


La mayoría de nosotros no hemos sido expuestos para mudarnos a un lugar completamente diferente en el que crecimos, por lo tanto nos es difícil poder enfocar nuestra oración con respecto a estas necesidades.

Hoy queremos platicar contigo y motivarte a la oración por cuatro aspectos básicos para una persona que ya ha sido llamada por Dios y ahora mismo está en el campo misionero.

Lo primero por lo que podríamos orar por ellos, es para que puedan llegar a ser parte de la sociedad a la que han sido llamados. ¿Pero cómo formamos parte de la sociedad? ¡La respuesta es sencilla! Aprendiendo las costumbres, el idioma y sumergiéndonos cada vez más a la cultura a la cual Dios nos ha llamado a servir.


Oremos porque los misioneros puedan poco a poco ir venciendo cada una de estas barreras, este es un proceso de años, paciencia, de solamente ser guiados por Dios en amor para poder ir entrado más y más en una nueva sociedad.

Como segunda necesidad oremos para que ellos puedan llegar a formar relaciones sanas y fuertes dentro de su comunidad. Conforme van pasando los meses y los años en el campo los misioneros necesitan encontrar lo que muchas veces denominamos un hombre o mujer de paz. Es decir, alguien que pueda abrir la puerta desde adentro de la sociedad para poder comenzar el trabajo de compartir las buenas nuevas. Algo importante para orar es que Dios de a cada uno de los misioneros la capacidad de ser genuinos con las personas con las que ellos se están relacionando. Las relaciones que ellos edifiquen deben tener un interés real, oremos porque las personas con las que están comenzando a tener relación sean amigos de verdad.


Muchas veces estas personas incluso podrían o no llegar a ser los primeros convertidos en esta sociedad, sin embargo, servirán como puente para poder llegar aquellos a los que el Señor ha de llamar a salvación por eso es importante ser genuinos en las relaciones que tenemos y solo Dios sabe que plan tiene para ellos.

Tercero podemos orar por qué los misioneros que están en el campo puedan encontrar equipos sanos que les ayuden también en su proceso de adaptación para que puedan permanecer por mucho tiempo en la misión. Nosotros mismos experimentamos esto de forma diaria en equipos de nuestro empleo, en las escuelas, en los círculos donde nos movemos como las iglesias y sabemos que ningún círculo es perfecto, ni en ningún lugar vamos a encontrar completa paz con nuestros equipos, incluso dentro de nuestros propios círculos familiares a veces surgen conflictos. ¿Cuánto más podrían surgir conflictos dentro de los equipos en donde los miembros están expuestos a presión cultural, espiritual y de resultados? Es por eso que es importante enfatizar en la oración para que los equipos en el campo puedan llegar a mantenerse firmes y unidos en Cristo.


Y por último hay un motivo más para orar y es que los misioneros puedan permanecer en el campo con sus familias. Basados en los ejemplos bíblicos vemos que muchas veces Dios llamó a muchos de forma individual, pero también en muchas ocasiones Dios llamó a familias.

Esto no quiere decir que cada uno de los miembros de la familia deba llegar a ser misionero. Algunos cometen el error de pensar que como los hijos han nacido en una familia misionera también son misioneros. Pero la realidad es que esto no es bíblico. Dios hace llamados específicos a cada uno de nosotros en su momento. Sí bien algunos de nuestros hijos están creciendo en familias misioneras a nosotros nos corresponde el orar y guiarles para que Dios les haga un llamado determinado en su momento. Por lo pronto el Señor nos ha confiado para que podamos caminar con ellos instruirlos en Él y que sean parte del ministerio familiar hasta que tengan una convicción personal.


Te invitamos a ser parte de lo que Dios está haciendo en las naciones, vivimos en un país libre de excusas, podemos orar, ofrendar y movilizar.

¡Toma tu lugar en las misiones transculturales!

Por: Misael Lozano



 
 
 

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