¡EL MANDAMIENTO MÁS IMPORTANTE!
- lammcomunicaciones
- 2 sept 2022
- 2 min de lectura
Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, y con toda tu alma, y con toda tu mente. Este es el primer y grande mandamiento. Mateo 22:36-38
Dios a través de su Palabra nos recalca la importancia de amarlo por sobre todas las cosas, con todas nuestras fuerzas y con todos nuestros planes. Esto quiere decir que al encontrarnos tan enamorados de Dios y entregando todo, cualquier cosa que Él nos pida nos parecerá pequeña a comparación de todo lo que Jesús por amor ya ha entregado.
¿Qué es lo que Dios te está pidiendo ahora? ¿Realmente lo amas con todo tu corazón, con toda tu alma y con toda tu mente? ¿Estás dispuesto a renunciar a aquello que parece importante pero no lo es?
¡Dios es amor! Esto quiere decir que el camino que Él ya ha preparado para nosotros, está perfectamente planeado, cuidado y ¡listo para que comiences a andar en él!
Seguramente no será sencillo pero Papá estará contigo y cuando decidas cumplir con el mandamiento más importante, de tu corazón brotarán ríos de agua viva y de gratitud por todo lo que Él ha hecho y hará, verás milagros pasar, disfrutarás de Su Presencia en un ambiente diferente, el consolador te abrazará cuando sientas que no puedes seguir con el plan, ¡NO VAS SOLO!
Y lo mejor de todo es que descubrirás que vivir en la voluntad de Dios es lo mejor que pudo pasarte y agradecerás más a Papá por aquel día en que te encontró, sin rumbo, sin propósito, triste y con el corazón hecho pedazos. Ya no podrás concebir el quedarte sentado en la iglesia solo escuchando, el no hacer nada, el estar cómodo… ¡PUES SIN DARTE CUENTA AHORA YA ESTÁS VIVIENDO EN LOS SUEÑOS DE DIOS!
Estás tan enamorado de nuestro Señor que anhelas más de Él, de sus planes… aunque no sean sencillos, aunque ni tú mismo los comprendas, quieres más y más y más, entonces descubres que: El segundo mandamiento más importante es: ¡Amarás a tu prójimo como a ti mismo! Mateo 22:39
Ahora ya no solo vives para ti, sino para todos aquellos que son tu prójimo y no han sentido nada de lo que tú has vivido ya, tu deseo más grande es que encuentren su propósito e identidad en Cristo como tú. Amas tanto a Dios y a tu prójimo que el anhelo de predicarles crece todos los días, que ahora no solo vives para ti, vives para que otros también sepan quien es TU DIOS.
¡FELICIDADES LO TIENES TODO YA!
Escrito por: Dulce Zempoalteca




Comentarios