La Iglesia Perseguida
- lammcomunicaciones
- 11 nov 2022
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Por eso me regocijo en debilidades, insultos, privaciones, persecuciones y dificultades que sufro por Cristo; porque, cuando soy débil, entonces soy fuerte.
2 Corintios 12:10
En el mundo hay millones de cristianos que no pueden vivir su fe de una manera libre. En estos hijos de Dios ha comenzado a arder un fuego que no se puede apagar. Ni la persecución, ni la cárcel, ni el acoso, ni la muerte, han podido sembrar miedo en ellos, pues han comenzado a vivir el evangelio de Cristo.
En medio de oscuridad ha llegado la Palabra de Dios para establecerse en muchos corazones y una vez que Dios llega nada puede ser igual, es por ello que muchos de nuestros hermanos hoy están dispuestos a entregarlo todo por Aquel que ha traído a su vida una paz que el mundo no les pudo dar.
Muchas veces idealizamos a la iglesia perseguida, pensando que son un grupo pequeño de personas que se encuentran apartadas, escondidas y temerosas de lo que pueda llegar a sucederles, pero en realidad nosotros tenemos muchísimo que aprender de ellos, de los que viven bajo esas circunstancias.
La iglesia perseguida se levanta todos los días para seguir luchando, es una iglesia que vive su fe de manera real y radical las 24 horas del día, ellos no pierden el tiempo en temas que para nosotros, en nuestro contexto social y religioso a veces nos parecen de suma importancia.
Alguna vez se le preguntó a un grupo de hermanos que vivían persecución: ¿Qué es lo que ustedes pueden orar a favor de las iglesias que se encuentran en lugares, en donde no se sufre persecución? (Es decir cuál sería su oración hacia nosotros). Ellos respondieron: Nuestra oración es que la iglesia no se sienta cómoda en medio de su contexto social y que por eso olviden el precioso regalo qué es poder tener a Dios en nuestras vidas. Esto habla mucho de como se perciben ellos mismos, su deseo es seguir creciendo en el Señor y que nosotros también lo hagamos en medio de las comodidades que Dios nos ha permitido tener.
La entrega de nuestros hermanos es tal que varios de ellos han tenido la oportunidad de ir a otros lugares, para poder vivir su fe con libertad, pero muchos han decidido regresar a sus lugares de origen en donde se vive persecución pues no quieren abandonar a los suyos, a sus hermanos de la fe, a su familia en Cristo.
La persecución fue parte del Ministerio de Jesús y eso no lo detuvo para seguir adelante, la persecución fue parte de la historia en la iglesia primitiva y eso no los detuvo para proclamar la verdad.
La persecución ante la verdad de Dios ha existido en todos los tiempos y tiene un origen básico y es que Satanás no quiere que la gente conozca la Verdad, él se opone a la Verdad de Dios pero eso no significa que la Verdad puede ser callada, que la Verdad puede ser presa o que la verdad puede ser destruida.
La persecución históricamente ha hecho que la iglesia se levante para proclamar la Verdad, es tiempo de que nosotros reflexionemos acerca de la preciosa oportunidad que tenemos hoy en día de poder ser libres para hablar de Aquel que nos llamó y nos amó.
Piensa hoy que existen millones de hombres, mujeres, jóvenes, señoritas y niños que nunca han experimentado la libertad que tú y yo tenemos para alabar a nuestro Dios y eso no los ha detenido, ni movido a dejar su fe en Cristo. El ejemplo de cada uno de ellos nos tiene
que animar y desafiar a que si Dios nos ha dado mucho, mucho nos va a demandar.
Hoy tenemos la libertad para poder servirle de una manera más efectiva, tenemos la libertad de organizarnos servir y llegar a los lugares de oscuridad, para que el nombre de Jesús sea conocido. No podemos perder el tiempo en otras distracciones o pasmados por nuestra comodidad, la iglesia perseguida que se levanta todos los días asumiendo riesgos para que su fe siga viva, nos tendría que desafiar con ese mismo espíritu para levantarnos cada día y aquel que no le ha conocido le llegue a conocer.
By: Misael Lozano




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