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Los retos del PASTOR en el envío de su MISIONERO

  • Foto del escritor: lammcomunicaciones
    lammcomunicaciones
  • 15 feb 2023
  • 4 Min. de lectura

Me gustaría comenzar diciendo, que cuando un miembro de la congregación se acerca con el pastor de la iglesia local y le pide su apoyo para comenzar una carrera que lo lleve a servir a Dios en la misión transcultural, es normal que exista una pequeña crisis en el corazón de su pastor. Ya que generalmente las personas que se levantan dentro de la iglesia para poder servir al Señor en las naciones son personas que están activamente sirviendo en una o varias áreas de la congregación.


Esto es porque Dios generalmente llama a personas que están ocupadas en Su servicio y Él provee para Su obra a hombres y mujeres en los que ya ha trabajado, sirviendo en su comunidad y en sus iglesias locales.

El primer reto del pastor: Es dejar ir a estas personas que son tan útiles y un tesoro dentro de la propia congregación, la respuesta a este reto es tener humildad delante de Dios para reconocer el llamado personal que Él está haciendo a este miembro de la iglesia y sumar para que suceda. Esto habla de mucha madurez de parte del pastor ya que como bien se ha dicho estaremos sembrando en un ministerio que no reflejará ningún tipo de beneficio directo a nuestra congregación, que estaremos llegando a personas que quizá nunca lleguemos a conocer, y que muy posiblemente surja una congregación que no tiene nada que ver en cuanto a la denominación a la que pertenecemos. Es un paso de mucha madurez poder sembrar en la misión transcultural para un pastor.


El segundo reto es la parte económica: En ocasiones las entradas económicas que tenemos en las iglesias por medio de las ofrendas o los diezmos apenas logran suplir los ministerios que ya están establecidos dentro de la congregación, como pastores esta es una realidad para muchos de nosotros, el preguntarnos ¿De dónde saldrán los recursos para poder enviar a esta persona? Una solución es saber que la congregación puede hacer un compromiso con su misionero por cierto porcentaje de lo que él necesita como apoyo mensual para poder estar en el campo misionero. No necesariamente del 100% puede ser un 15%, un 20%, un 30% y es responsabilidad del candidato misionero formar un equipo de apoyo más allá de la congregación para poder levantar las finanzas que necesita y estar en el campo de largo plazo.


Tercer reto es enviar a nuestro misionero con organizaciones ajenas a nuestra denominación: Como pastor también se tiene que pasar por la confianza o desconfianza que se tenga de las organizaciones las cuales desean venir a nuestro lado para poder hacer el trabajo. Las organizaciones que estamos para servir a la iglesia local (cómo es el caso de nuestra agencia misionera Latinoamérica al Mundo) y a los misioneros a quienes Dios está llamando debemos tener claro esta postura "el misionero es el resultado de la formación y el cuidado de la iglesia local, nosotros solamente somos especialistas en el área organizacional para que esté envío sea lo más organizado y responsable posible". Sin embargo entendemos qué las experiencias que se pueden tener del pasado a veces nos estorban para ver a las organizaciones que quieren venir apoyarnos de una manera correcta o pensamos que tienen otras intenciones. Las relaciones son como una carretera de dos vías, una sirve para ir y otra para volver de tal manera que las relaciones que podamos tener con las organizaciones que quieren ayudar al envío tienen que ser intencionales, así como el interés de estas hacia la iglesia local debe de ser también intencional para que esta relación funcione. Ambas vías deben de mantenerse libres para poder comunicarse.


Un cuarto reto como pastores para poder enviar a nuestro candidato misionero tiene que ver con la estructura: Dentro de nuestro país estamos acostumbrados a tener contactos, amigos ministerios, familiares, colegas, etc. Que pueden ayudarnos para solucionar nuestra inquietud y ayudar a nuestros obreros para ir algún lugar dentro del país y eso es maravilloso. Sin embargo nos enfrentamos a un reto mucho mayor cuando hablamos de ir a servir a otro país. Estos retos pasan por asuntos legales de visado y de estructura a otro nivel.


Una estructura adecuada en el envío de uno de nuestros obreros ayuda y protege al obrero. Le hace saber que él tiene voz y voto para opinar acerca de lo que está encontrando en el campo al que está llegando a servir y también a la persona que le recibe le da seriedad y el compromiso de saber que tiene una responsabilidad al recibir a este nuevo obrero.

A veces lo digo de esta manera: Hay cosas que funcionan cuando las hacemos con el primo de un amigo, pero cuando hablamos de un trabajo que implica más seriedad tenemos que hablar entre organizaciones.


Y como suele suceder en la vida y en el ministerio para cada reto hay un temor a pensar que si lo lograremos, si logramos vencer el temor de dejar ir a aquellos que para nosotros son muy importantes de la congregación, si logramos vencer el temor qué pensar que no tenemos los recursos para enviar a alguien al otro lado del mundo, si logramos vencer el temor de confiar en aquellos que quieren venir a nuestro lado para ayudarnos a hacerlo mejor y si logramos vencer el querer tener el control de todo y confiar en la estructura que otros nos quieren dar para servir beneficiará a nuestro misionero, sin duda podremos ver el reino de Dios establecido en medio de todas las naciones.

Por: Misa Lozano.




 
 
 

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