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Sin considerar el costo

  • Foto del escritor: lammcomunicaciones
    lammcomunicaciones
  • 16 jun 2022
  • 2 Min. de lectura

Actualizado: 17 jun 2022



Y estando Jesús en Betania, en casa de Simón el leproso, vino a él una mujer, con un vaso de alabastro de perfume de gran precio, y lo derramó sobre la cabeza de él, estando sentado a la mesa. Al ver esto, los discípulos se enojaron, diciendo: ¿Para qué este desperdicio? Porque esto podía haberse vendido a gran precio, y haberse dado a los pobres. Mateo 26: 6-9


Mateo nos cuenta la historia de una mujer que vino con un perfume de gran precio, y lo derramó sobre la cabeza de Jesús. Este valioso perfume según juan podría haber alcanzado un costo de venta de trescientos denarios lo que equivalía al salario de un año en ese tiempo, si lo pensamos hoy en día sería un promedio de aprox. $36,500 pesos.


Juan 12:3 nos dice que esta mujer fue María la hermana de Lázaro. Ella no considero el costo cuando se trató de llevar a cabo un acto de adoración al Mesías. El ungüento derramado sobre Cristo era una señal de la mayor muestra de respeto y exaltación que ella podía brindarle.


Y esto me hace pensar… ¿Qué hay de nosotros? ¿Qué tanto consideramos el precio para dar adoración a Dios? ¿Qué de nuestros costos a pagar como, sueños o ambiciones, nuestros planes y tiempo, el cómo, cuándo y por qué de nuestros proyectos?


Para muchos es un precio demasiado alto al adorar a Dios. Por ejemplo, a los padres ¿cómo sería esto si un día Dios nos pide a nuestros hijos para que le adoren a través de lo que él quiera hacer en ellos?


Donde hay amor verdadero por Jesucristo en el corazón, nada se considerará como demasiado bueno para dárselo a Él. ¿Cómo podríamos estar considerando el costo al declararle nuestro amor al Dios que lo dio todo (literalmente) por nosotros?

Los discípulos estaban indignados ocultaban con una falsa preocupación su molestia por el costoso perfume derramado, pero finalmente el costo lo había pagado María, y entendiéndolo Jesús, les dijo: ¿Por qué molestáis a esta mujer? Pues ha hecho conmigo una buena obra.


Que Jesús declare lo mismo en nosotros que hemos elegido seguirle sin considerar el precio y no nos permitamos pensar que el entregar lo más valioso que tenemos; como nuestra vida, será un desperdicio…


¿Por qué no te “diviertes” un poco como los otros jóvenes?

Porque quiero adorar a Dios con lo mejor de mí.

¿Por qué no haces como los otros hombres?

Porque quiero adorar a Dios con lo mejor de mí.

¿Por qué no eres como las otras mujeres?

Porque quiero adorar a Dios con lo mejor de mí.

¿Por qué no consideras esto antes de servir a Dios?

Porque quiero adorar a Dios con lo mejor de mí.




Escrito por: Misa Lózano


 
 
 

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