top of page

Tienes lo que los discípulos tenían...

  • Foto del escritor: lammcomunicaciones
    lammcomunicaciones
  • 24 jun 2022
  • 3 min de lectura

¡Dios utiliza a todos aquellos que están dispuestos a dejar su zona cómoda para seguirlo a Él!


A lo largo de la Biblia podemos encontrar a hombres y mujeres que nos inspiran a buscar la voluntad de Dios y a ser obedientes cuando Él ya ha dicho lo que se tiene que hacer. Muchas veces nos vemos tan pequeños en comparación a ellos que pensamos que nunca lograríamos nada si nos fuesen encomendadas sus tareas pero ¡NO ES ASÍ!


Dios nuestro Padre, llama a personas normales que tienen errores y defectos ¿Cómo Dios se puede fijar en mí? ¿Cómo es que alguien como yo puede hacer lo que Dios está pidiendo?


Seguramente preguntas como estás han sonado alguna vez en tu mente y corazón, y de alguna manera te han frenado para seguir avanzando en el sueño de Dios. El miedo de confiar en ti y saber quién “eres” porque “te conoces” te ha impedido ver lo que Dios ha preparado para tu vida.


Cuando Jesús llama a sus discípulos ellos se encontraban en sus asuntos, pescando, cosiendo redes, cobrando impuestos o llorando bajo una higuera. Ellos estaban viviendo sus días de manera rutinaria y normal pero cuando Jesús se presenta en su camino, en sus zonas de comodidad y los llama, ellos no dudaron en dejarlo todo para seguirle. Dieron un primer gran paso de ¡FE!


Más adelante podemos leer en la Biblia como ellos tuvieron temores, dudas, arranques de enojo, quisieron ser los que ocuparan un cargo importante cuando el reino de Jesús se estableciera en la tierra, en fin muchas fallas ¿No crees?, seguramente en los ojos de personas equivocadas ellos ni siquiera eran merecedores de entrar a las sinagogas o de hablar de las escrituras ¡Comían en Sabbat!


Lo mejor de esta historia es que ellos no confiaron en la manera en que se veían así mismos, ni en la manera en que los demás pudieran verles, sino que descansaron en la forma en la cual Jesús les veía, claro que Él sabía a quienes había llamado, sus errores, sus fallas, sus arranques ¡TODO ÉL LO SABÍA! Y aun así los eligió para estar cerca de Él, para enseñarles, para amarlos, para mostrarles el camino, para encomendarles una tarea muy importante…. ¡Que fueran sus testigos!

Ellos sabían lo bueno que era Jesús, lo amoroso, lo sabio, lo paciente, habían sido testigos de su muerte y resurrección. No había nadie mejor que ellos para hablarle a todo el mundo sobre lo que había sucedido en su tiempo.


Hoy quiero decirte que tú eres muy valioso y que Jesús te mira con ojos de amor y misericordia. Con la misma mirada con la que vio a sus discípulos, Él sabe todo de ti, sabe lo tiene que trabajar en tu vida, sabe tus miedos y aun así te ha elegido para que ¡tú! seas Su testigo, pues también has visto milagros suceder, has visto su amor, ¡LO HAS VISTO A ÉL!


En su tiempo los discípulos hicieron un gran trabajo de compartir de Cristo, muchos se bautizaron y tomaron la decisión de seguirle a Él. En este tiempo es nuestro deber el ser testigos con las personas de nuestra generación debemos hablar de Cristo, deja los miedos atrás y comienza a dar pasos de fe.

Mírate como Dios te ve y permítele trabajar en tu vida en aquellas cosas que no son agradables para Él. Escribe tu historia tomado de la mano del Señor, no hay mejor decisión, sé ejemplo de cómo Dios puede usar a alguien común para reflejar de su amor, para hablar de Su Palabra con los que no le conocen, para presentarles al consolador y para darle la gloría solo a Él, el único merecedor de nuestras coronas.


¡DIOS TE BENDIGA!


“Y no te ruego solo por ellos; te ruego también por todos los que han de creer en mí por medio de su mensaje. (…) Como tú vives en mí, vivo yo en ellos para que alcancen la unión perfecta y así el mundo reconozca que tú me has enviado y que los amas a ellos como me amas a mí”. (Juan 17:20,23)



Escrito por: Dulce Zempoalteca

Narrado por: Alejandra Bravo

 
 
 

Comentarios


bottom of page